Hoy tu risa es sólo una maqueta en mi mente, creí de esa forma conservarla, pero ahora caigo en la cuenta de que no poseo el perfume que dejaba esa emoción en el aire. Otra maqueta inconclusa en mi cajón.
Quizás sea hora de desarmar la maqueta, los altares nunca sirvieron demasiado.
Que fue lo que nos unió, curiosidad, adrenalina, misterio, agitación, no lo sé.
Creo que nunca lo sabremos, pero a veces, en mi soledad, puedo sentir en mi cuerpo el fantasma de aquella sensación, el palpitar acelerado, la respiración profunda, los movimientos sensualmente desacelerados.
La incertidumbre me preguntará por ti varias veces al día, al mes, al año, y mi parte más racional aludirá que quizás sólo estoy huyendo del presente, que tal vez aquello no es más que un pasado adornado de deseosa magia.Algún día he de descifrar si viví intensamente una historia apasionada o si viví apasionadamente una historia que soñé fuera real.
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